Escocia días 1 y 2: De Callander a Oban

Hace muchos años que le tenía ganas a Escocia. “Los inmortales” habían ayudado mucho al mito en el que había convertido a este país junto con las opiniones de todos aquellos que ya habían pasado por allí. Era mucho tiempo con Escocia en el horizonte, hasta que este año me decidí a hacerlo: iba a ir a Escocia. No quería dejarme nada de las imágenes que habían poblado mi retina desde hace un montón de años, así que diseñé una ruta, más bien amplia, que me iba a llevar a hacer más de 2000 kilómetros en dos semanas. Poco a poco os iré desgranando mi ruta.

Una tarde gris, como todas las que vendrían a partir de ahora me recibió en el aeropuerto de Edimburgo para recoger el coche que me acompañaría durante los siguientes 11 días, y con el que me puse rumbo a mi primer destino: Callander, el pueblo a las puertas de los Trossachs. Estaba cansado del viaje, ya que había madrugado mucho, así que pasé la tarde paseando tranquilamente por el pueblo, disfrutando de un increíble paisaje que ya no me abandonaría en dos semanas y pensando en lo que me quedaba por delante. Aquel banco del parque fue testigo de muchos sueños que se acabaron haciendo realidad en su mayoría.

Al día siguiente me levanté temprano para disfrutar de mi primer Scottish Breakfast (la mejor manera durante todo el viaje de comenzar el día) y empezar mi aventura escocesa. La primera parada del día iba a ser el castillo de Doune. Allí adquirí mi Explorer Pass, una manera sencilla de entrar en muchos de los monumentos de Escocia ahorrando mucho dinero. Yo pagué 40 GBP por el de 7 días y sumando las entradas de los lugares donde lo usé me salían más de 100 GBP. El ahorro salta a la vista. El castillo es una pequeña maravilla, donde se rodaron las escenas del castillo Leoch en la serie “Outlander”. No es muy grande, pero se encuentra en un muy buen estado de conservación y te haces una idea bastante clara de cómo debía de ser la vida entre sus cuatro paredes cuando estuvo habitado.

De allí me trasladé a una de las pequeñas grandes joyas que uno visita por casualidad, cuando no lo tenía previsto y que le conquistan para siempre: el priorato de Inchmahome. Las ruinas de este priorato se encuentran en una pequeña isla dentro del Lake Menteith (el único lago en Escocia que nos e denomina Loch). Para llegar a él tienes que ir a un pequeño embarcadero cerca de la población e Port of Menteith donde pasa a recogerte un pequeño bote que te traslada a la isla tras unos diez minutos de travesía por el lago, una travesía deliciosa. Una vez llegado a la isla comienza una inmersión en otra época. Empiezas a recorrer las ruinas del priorato, perfectamente conservadas, con bancos para sentarte y contemplar el magnífico paisaje que te rodea. También puedes adentrarte en la isla para olvidarte que hay alguien más en el mundo aparte de ti. Y cuando llega el momento de irte, no quieres que nada ni nadie rompa el hechizo que esta pequeña isla ha creado en ti.

Una vez de vuelta al embarcadero, cogí de nuevo el coche y me dirigí al norte de los Trossachs para engarzar con el camino de bajada por el Loch Lomond y llegar hasta la población de Inveraray. Pero aquí surgió uno de los imprevistos del viaje, ya que cuando me encontraba circulando por una carretera abarrotada por la orilla del Loch Lomond, debí coger una piedra que no vi y la rueda delantera izquierda reventó. Paré el coche lo más rápido y mejor que pude y tuve que llamar a la asistencia. Entre que llegaba la grúa, me llevaban al taller y me arreglaban la rueda, perdí la mayor parte de la tarde, así que no me quedó más remedio que anular mis planes, guardarlos para otra ocasión y dirigirme directamente hacia el final de esta etapa de mi viaje: Oban.

Oban se trata de una ciudad de tamaño mediano que es principalmente la puerta de entrada a las islas centrales. Es un lugar bastante agradable para apsear con un pequeño paseo marítimo donde me encontré a un grupo de adolescentes tocando las gaitas vestidos de manera tradicional que nos dieron un pequeño concierto. Viendo como el sol se ponía detras de las islas, decidí recogerme esperando mi próxima etapa. me esperaban las islas de Mull eIona. Pero eso es historia de otro post.

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